Escribir bien se entrena, no nace
Existe el mito de que la buena escritura depende de un talento innato. En la práctica, los editores con experiencia dirán lo contrario: escribir bien es una habilidad que se construye con repetición y algunos hábitos específicos, igual que cualquier otra cosa que se entrena.
Aquí van ocho hábitos fáciles de aplicar, incluso si solo escribes unos minutos al día.
1. Escribe primero, edita después
Mezclar escritura y edición en el mismo momento frena el proceso. Escribe un borrador completo sin detenerte a corregir, y luego vuelve a revisar frase por frase.
2. Prefiere las frases cortas
Las frases largas con demasiadas cláusulas esconden lo que quieres decir. Divide las ideas complejas en dos o tres frases más cortas: el lector lo agradecerá.
3. Lee en voz alta
Leer el texto en voz alta revela frases raras y repeticiones que los ojos suelen saltarse. Si tropiezas al leerlo, tu lector también tropezará.
Un buen texto nunca se escribe a la primera. Se reescribe hasta que parece que fue fácil.
4. Recorta el exceso de adverbios
Palabras como 'muy', 'realmente' y 'básicamente' suelen debilitar la frase en lugar de reforzarla. Intenta quitarlas y comprueba si la frase pierde algo esencial.
5. Usa una herramienta de conteo
Tener una idea del tamaño del texto ayuda a mantener el ritmo adecuado para cada formato. El Contador de Palabras de Textify lo muestra en tiempo real, sin salir de la página.
6. Ten a un lector en mente
Escribir para 'todo el mundo' suele terminar en un texto que no le habla a nadie. Imagina a una persona real leyéndolo y escribe para ella.
7. Revisa al día siguiente
La distancia ayuda a ver problemas que pasan desapercibidos justo después de escribir. Siempre que puedas, deja reposar el texto unas horas antes de la revisión final.
8. Acepta que el primer borrador es así
Todo escritor con experiencia lo sabe. El primer borrador existe para darle forma a las ideas; es en la reescritura donde el texto realmente gana calidad.