Nadie lee palabra por palabra
Los estudios sobre comportamiento de lectura muestran que la mayoría de las personas escanea una página antes de decidir si va a leer realmente el contenido. Eso significa que el formato importa tanto como el contenido en sí.
Párrafos cortos
Los párrafos de tres a cuatro frases son más fáciles de escanear que bloques densos de diez líneas. En pantallas pequeñas, ese efecto es todavía más fuerte.
Subtítulos como puntos de parada
Un lector con prisa suele saltar directo al subtítulo que le parece relevante. Los subtítulos claros funcionan como un índice dentro del propio texto.
Listas para agrupar elementos similares
Cuando varias ideas comparten la misma estructura (pasos, ejemplos, beneficios), una lista es más fácil de escanear que la misma información escrita en prosa corrida.
Dar buen formato no es decoración: es reducir el esfuerzo que el lector necesita hacer para entender.
Negrita con moderación
Destacar una o dos frases clave por sección ayuda al ojo a encontrar el punto principal rápidamente. Destacar todo tiene el efecto contrario: nada resalta.
El espacio en blanco es tu aliado
Los textos apretados, sin respiro entre secciones, se sienten más cansados incluso cuando el contenido es bueno. Un espaciado generoso entre párrafos y secciones mejora la experiencia de lectura.
Revisa en el formato final
Un texto puede verse bien formateado en el editor y sentirse demasiado denso en el celular. Siempre que puedas, revísalo tal como el lector lo va a ver antes de publicar.